La ciencia encargada del estudio, observación y manipulación de organismos microscópicos se denomina microbiología. La palabra tiene como origen el griego “mikros” que significa “pequeño” y “bios” o “vida”. Es por ello, que se dice que se dedican al análisis de los microbios.


Los microbios son seres vivos imposibles de ver a simple vista por su diminuto tamaño, incluso algunos de estos seres pueden ser unicelulares, es decir que están compuestos por una sola célula.


Existen dos clasificaciones básicas en los microbios: Eucariotas, es decir que su núcleo posee una envoltura; y Procariotas, que son organismos que no poseen envoltura nuclear, a este grupo pertenecen las bacterias.


Para la observación de los microbios, la microbiología utiliza instrumentos como el microscopio, cuyos avances a través de la historia has sido múltiples, llegando al microscopio electrónico que, en lugar de fotones (partículas de luz), utiliza electrones para obtener imágenes de objetos y seres vivos mucho más pequeños de lo que cualquier microscopio óptico puede generar.


Gracias a la microbiología podemos conocer el comportamiento de agentes patógenos que afectan al ser humano y, descubrir y proponer tratamientos contra estos diminutos seres.